NOSOTROS

Arquitectos de Cabecera (AC) es una metodología que nace como proyecto académico en la ETSAB. Trabajando desde la vivienda colectiva en la ciudad existente, pretende acercar la figura del arquitecto al ciudadano, atendiendo sus necesidades, y demostrar que seguimos siendo útiles para la sociedad en plena crisis económica y social.

AC nace como una demanda de los estudiantes de arquitectura que ponen en crisis el modelo de enseñanza universitaria y pretende confrontar varias carencias:

Una carencia académica, en la que falta el contacto con la realidad y sus problemas. Una carencia social, en un contexto de emergencia habitacional generalizado. Y una carencia profesional, en un momento de crisis profunda para ejercer la arquitectura.

Para ello se pretende empoderar a los estudiantes y tomar la ciudad existente como campo de trabajo. A través de la creación de equipos transversales y la colaboración directa con otras entidades del barrio, se realiza un acercamiento a la vivienda colectiva poniendo el acento en el sujeto y no en el objeto. Actuando en la vivienda para transformar la ciudad de dentro a fuera.

La metodología AC tiene vocación de ser exportable (a otras universidades y administraciones) como una herramienta de código abierto.

Para poner en practica la metodología AC se llevan a cabo dos acciones: el montaje de la Oficina de Atención al ciudadano a pie de calle y el contacto con las entidades y asociaciones que ya trabajan en los barrios. Esto nos permite ser visibles y captar los casos de estudio.

La Oficina de Atención al Ciudadano se montó por primera vez en 2015, en el contexto de debate sobre el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad generado en la exposición Piso Piloto, teniendo el Barrio del Raval de Barcelona como campo de trabajo. Desde ella se captaron cinco casos de estudio de diferentes escalas y condiciones: desde la vivienda a la casa fábrica, y desde el alquiler a la ocupación.

El vecino abre las puertas de su casa a los estudiantes. El protocolo de actuación se inicia con la cartografía de la persona y su hábitat: todo aquello que ocurre en el interior de la vivienda, actividades y objetos; y la relación del habitante con el barrio a través de sus recorridos y hábitos.

Continúa con la diagnosis a partir de los datos obtenidos, identificando las necesidades del usuario y las capacidades para implementar la propuesta.

Concluye con la elaboración de un proyecto que conforma la hoja de ruta de las actuaciones a realizar de mayor a menor prioridad.

AC mogollon