METODOLOGÍA AC

¿QUE ES ARQUITECTOS DE CABECERA?

Arquitectos de Cabecera en el Pechakuxa de Piso Piloto. AC en en 6’40”:20 imágenes de 20 segundos.

Arquitectos de Cabecera (AC) es una metodología que nace como proyecto académico en la ETSAB. Trabajando desde la vivienda colectiva en  la ciudad existente, pretende acercar la figura del arquitecto al ciudadano, atendiendo sus necesidades, y demostrar que seguimos siendo útiles para la sociedad en plena crisis económica y social.

AC nace como una demanda de los estudiantes de arquitectura que ponen en crisis el modelo de enseñanza universitaria y pretende confrontar varias carencias:

Una carencia académica, en la que falta el contacto con la realidad y sus problemas. Una carencia social, en un contexto de emergencia habitacional generalizado. Y una carencia profesional, en un momento de crisis profunda para ejercer la arquitectura.

Para ello se pretende empoderar a los estudiantes y tomar la ciudad existente como campo de trabajo. A través de la creación de equipos transversales y la colaboración directa con otras entidades del barrio, se realiza un acercamiento a la vivienda colectiva poniendo el acento en el sujeto y no en el objeto. Actuando en la vivienda para transformar la ciudad de dentro a fuera.

La metodología AC tiene vocación de ser exportable (a otras universidades y administraciones) como una herramienta de código abierto.

 

¿CÓMO SE PONE EN PRÁCTICA? METODOLOGÍA AC

En el WAC17 implementaremos la Metodología Arquitectos de Cabecera. Es una fórmula abierta, proyectada sobre la realidad de cada caso: la situación del usuario, el emplazamiento, los cómplices del proyecto, los diferentes grupos de trabajo, etc. Tiene claro su punto de partida – la vivienda desde el habitar del usuario – pero no tiene la certeza de cuáles serán los siguientes pasos.

La metodología AC se adapta a cada barrio y en cada curso en función de la situación que nos encontramos, porque hasta que el estudiante no entra en contacto con el usuario, es decir, cuando el taller ya ha comenzado, no se conoce la situación real sobre la que se trabaja. Esta imposibilidad de planificación necesita de una serie de herramientas que permitan una reacción rápida y flexible ante cada caso.

AC pretende reivindicar el papel de los arquitectos como agente social, como agentes de interlocución, con conocimientos técnicos pero a la vez sensibles con el tejido social.